No.
Sigues sin poder mirarme a los ojos.
Me rehuyes.
No me buscas.
Porque yo se la verdad. Eres incapaz de aguantarme la mirada. De decirme la verdad.
Que te vas.
Que me dejas.
Se trata de ser valiente.
No.
Soy yo la que te deja.
He aprendido a volar.
Ya no me hacen falta tus alas.
Me han crecido las mías.
Son preciosas.
Mírame.
Míralas.
Soy yo la que se va...
Mis paranoias, mis escritos, mi vida, mis sueños, mis desastres más atroces, mis errores, mis aciertos, mis alegrías, mi erotismo. La vida sucede lenta y pausada. Ahí lo dejo.
lunes, 30 de octubre de 2017
Alas
sábado, 14 de octubre de 2017
La regla del minuto
La regla del minuto.
Un minuto
Silencio
Practico la regla del minuto cada día.
Un minuto.
Durante un minuto escribo.
Durante un minuto medito.
Durante un minuto no pienso en ti.
Un minuto de silencio en mi interior.
Practico el silencio un minuto en mi interior.
Y así no pienso en ti.
Cada día te olvido un minuto.
Un minuto que practico de silencio interior.
Un minuto sin ruido a mi alrededor.
Un minuto de paz interior.
Y así voy sumando.
Y así cada día te olvido un minuto más de mis horas.
Un minuto más del reloj.
Un minuto más de mi vida.
Cada día me pongo a escribir un minuto más.
Te escribo.
Para que lo leas.
Para que así me llegues a querer un minuto más de tu vida.
En tu vida.
Y sumemos todos los minutos de nuestra vida.
Juntos.
By Cristina Ocaña Chacón. Modelo Montse Resina Sánchez
lunes, 9 de octubre de 2017
Cómo Gioconda, yo te amo.
I
Hombre de espuma.
A veces pienso en los manjares suculentos que me pierdo cuándo no te muerdo.
Yo tenía un mar.
Yo tenía un mar de dudas.
Yo tenía un mar lleno de espuma.
II
Hombre de arena.
A veces pienso en todos los deseos que me deshacías, en cómo, grano a grano, se escurrían entre mis manos.
Yo tenía un desierto.
Yo tenía un desierto de dudas.
Yo tenía un desierto repleto de arena.
III
Hombre de luna.
A veces pienso en el resplandor que se apaga, que hoy se desgasta como una estrella titilando en el fondo de mis ojos.
Yo tenía un cielo.
Yo tenía un cielo de dudas.
Yo tenía un cielo en el cuál contemplaba la luna.
IV
Hombre de espuma,
Hombre de arena,
Hombre de luna.
Te sigo amando a pesar de mi desorden interior y aquí lo pongo para que digas:
"<<Miren cómo me amó esta mujer>>
con orgullo de macho idolatrado"
(fragmento de un poema de Gioconda Belli)
martes, 3 de octubre de 2017
Yo.
Yo te riego.
Yo te siembro.
Yo te fecundo.
Yo te riego,
tus altas cumbres,
tu verde valle,
tu frondoso bosque.
Yo te siembro,
tu torso desnudo lleno de amapolas,
tu espalda digna de ser contemplada,
tus piernas labradas en el infortunio.
Yo te sigo, con ellas me llevas, allá dónde vayamos.
Yo te fecundo,
de amores imposibles.
Tu me fecundas, de historias, de vida, de pasión.
Yo te riego.
Yo te siembro.
Yo te fecundo.
(by Cristina Ocaña Chacón)
martes, 10 de enero de 2017
Te olvidaré en el cielo
Venderte por un beso sin seguro de vida.
She is blue today but maybe all the time too.
Saltar en los charcos con tus botas de agua y sentirte una niña.
Quiero ser tu Hatshepsut y que domines conmigo el Alto y Bajo Egipto,
la única reina faraón borrada de la historia y recuperada siglos más tarde.
Llega el verano y lo único que quiero es el calor de tus labios
Write, Write all the time.
Intento de fracaso absoluto
No sé en qué momento empezó lo nuestro.
No sé en qué momento converge lo nuestro, nuestros escarceos, las conversaciones profundas de medianoche, este incesante baile en mi cerebro, de cosas que quiero escribir, pero no me salen. Porque no me dejan dormir.
Y ahí estás tú, tan ausente y nunca presente.
Nunca fuiste algo tangible; siempre fuiste algo inalcanzable, que me ha hecho soñar, que me hace ir más allá.
Porque a veces necesito esa parte racional que yo no poseo y que tu si.
Y aquí estamos, en este puto devenir de la vida.
Ahora sí, ahora no.
Y es algo imposible, esto es algo imposible.
Pero no me importa, a veces brillo.
Porque soy luz, soy luz cuando te poseo a ratos, cuando puedo llegar a sentir que eres mio.
Y aquí estoy, siguiendo tus consejos en la penumbra de mi habitación dejando que las palabras fluyan,
en un si,
en un no,
en un tal vez.
Porque esto es un prueba y error
esto es un intento de fracaso,
Esto es un intento de fracaso absoluto.
Y se que me muevo por impulsos,
me mantengo en equilibrio
en el justo medio,
para que no te escapes, para que no huyas, para que no vuelvas a esconderte en tu madriguera de lobo y vuelvas a mí una y otra vez.
Porque aquí la única que sigue en equilibrio, soy yo. Y tu no aunque no te lo creas, se que tú no estás en equilibrio.
El equilibrio es difícil de alcanzar y en realidad te escapas, te escapas siempre sin pensar en nadie,
sin pensar en si hieres o no
sin pensar en si soy buena para ti.

