sábado, 18 de noviembre de 2017

Sabes que soy yo.

Soy poeta del mundo agreste que te desata.
Soy poeta de tu mirada dulce y seductora.
Soy poeta de la turba que te arrolla y te lleva a contar el sonido de mis pasos.
Soy poeta de la luz de tu vestido multiétnico.
Y también soy poeta de tu boquita roja como una fresa.
Y aún me fascinas.
Me invade la esperanza de ser algo más que un poeta invadido por la nostalgia.
Me fascinas.
Y aún más el repiqueteo impaciente de tus uñas rojas sobre la mesa.
Por que sabes que soy yo.
Tu mundo.
Tu todo.
Yo.

By Cristina Ocaña Chacón
(sobre un texto del 20 de octubre del año 2010)

domingo, 5 de noviembre de 2017

Eternas Soledades







Soy feliz porque creo en tus lunares desperdigados por tu cuerpo. Intento juntarlos desesperadamente entre beso y beso depositando cada uno en el otro, pero no llego a lograrlo y no me importa porque soy feliz.

Soy feliz más allá de las sábanas de tu cama aunque nos pasemos días sin cambiarlas. En realidad no dormimos en ella, soñamos una realidad paralela en la que el tiempo se detiene y nos da margen a seguir explorando nuestra piel.

Soy feliz entre vino y vino que degustamos al sol un día de otoño cualquiera, entre risas, con amigos, con el sol calentando nuestros huesos porque el verano sigue presente.

Soy  feliz cuando me miras de reojo y siento que me buscas entre las miradas de los presentes. Ellos lo saben, yo también.

Niño travieso soy feliz en tu boca que imagino entre verso y beso entre las paredes rosas de mi habitación.

¿Dónde estás?
Sé que estás por llegar. 
No tardes, aún hay tiempo de ahondar en eternas soledades. 

lunes, 30 de octubre de 2017

Alas

No.
Sigues sin poder mirarme a los ojos.
Me rehuyes.
No me buscas.
Porque yo se la verdad. Eres incapaz de aguantarme la mirada. De decirme la verdad.
Que te vas.
Que me dejas.
Se trata de ser valiente.
No.
Soy yo la que te deja.
He aprendido a volar.
Ya no me hacen falta tus alas.
Me han crecido las mías.
Son preciosas.
Mírame.
Míralas.
Soy yo la que se va...

sábado, 14 de octubre de 2017

La regla del minuto

La regla del minuto.

Un minuto
Silencio
Practico la regla del minuto cada día.
Un minuto.
Durante un minuto escribo.
Durante un minuto medito.
Durante un minuto no pienso en ti.

Un minuto de silencio en mi interior.
Practico el silencio un minuto en mi interior.
Y así no pienso en ti.

Cada día te olvido un minuto.
Un minuto que practico de silencio interior.
Un minuto sin ruido a mi alrededor.
Un minuto de paz interior.
Y así voy sumando.

Y así cada día te olvido un minuto más de mis horas.
Un minuto más del reloj.
Un minuto más de mi vida.

Cada día me pongo a escribir un minuto más.
Te escribo.
Para que lo leas.
Para que así me llegues a querer un minuto más de tu vida.
En tu vida.
Y sumemos todos los minutos de nuestra vida.
Juntos.

By Cristina Ocaña Chacón. Modelo Montse Resina Sánchez

lunes, 9 de octubre de 2017

Cómo Gioconda, yo te amo.

I
Hombre de espuma.
A veces pienso en los manjares suculentos que me pierdo cuándo no te muerdo.
Yo tenía un mar.
Yo tenía un mar de dudas.
Yo tenía un mar lleno de espuma.
II
Hombre de arena.
A veces pienso en todos los deseos que me deshacías, en cómo, grano a grano, se escurrían entre mis manos.
Yo tenía un desierto.
Yo tenía un desierto de dudas.
Yo tenía un desierto repleto de arena.
III
Hombre de luna.
A veces pienso en el resplandor que se apaga, que hoy se desgasta como una estrella titilando en el fondo de mis ojos.
Yo tenía un cielo.
Yo tenía un cielo de dudas.
Yo tenía un cielo en el cuál contemplaba la luna.
IV
Hombre de espuma,
Hombre de arena,
Hombre de luna.
Te sigo amando a pesar de mi desorden interior y aquí lo pongo para que digas:

"<<Miren cómo me amó esta mujer>>
      con orgullo de macho idolatrado"
(fragmento de un poema de Gioconda Belli)

martes, 3 de octubre de 2017

Yo.

Yo te riego.
Yo te siembro.
Yo te fecundo.

Yo te riego,
tus altas cumbres,
tu verde valle,
tu frondoso bosque.

Yo te siembro,
tu torso desnudo lleno de amapolas,
tu espalda digna de ser contemplada,
tus piernas labradas en el infortunio.
Yo te sigo, con ellas me llevas, allá dónde vayamos.

Yo te fecundo,
de amores imposibles.
Tu me fecundas, de historias, de vida, de pasión.

Yo te riego.
Yo te siembro.
Yo te fecundo.

(by Cristina Ocaña Chacón)

martes, 10 de enero de 2017

Te olvidaré en el cielo










Haiku 108 Benedetti

escribe escribe
y deja como herencia
tus zafarranchos.



Venderte por un beso sin seguro de vida.
Removerte como al café caliente una tarde de invierno.
She is blue today but maybe all the time too.
Saltar en los charcos con tus botas de agua y sentirte una niña.
Quiero ser tu Hatshepsut y que domines conmigo el Alto y Bajo Egipto,
la única reina faraón borrada de la historia y recuperada siglos más tarde.
Llega el verano y lo único que quiero es el calor de tus labios
Write, Write all the time. 
Martes 10 de enero y el frío se ha hecho presente. 
Ya no está el fuego que me calienta de tu cuerpo. Me cansé de tropezar con tu piedra. 
Me cansé de caer de bruces en tu abrazo. 
Llegó el día y los tonos de las horas se van degradando. 
Isn't it? 
Abracadabra y desapareces como siempre. 
Ese es tu juego. Pero el reloj se paró hoy para siempre. 
Es demasiado duro amarte. Va a ser terriblemente complicado olvidarte. 
Pero lo intentaré.
Por mucho que en la tierra te recuerde, te olvidaré en el cielo. 


Intento de fracaso absoluto













No sé en qué momento empezó lo nuestro.
No sé en qué momento converge lo nuestro, nuestros escarceos, las conversaciones profundas de medianoche, este incesante baile en mi cerebro, de cosas que quiero escribir, pero no me salen. Porque no me dejan dormir.
Y ahí estás tú, tan ausente y nunca presente. 
Nunca fuiste algo tangible; siempre fuiste algo inalcanzable, que me ha hecho soñar, que me hace ir más allá.
Porque a veces necesito esa parte racional que yo no poseo y que tu si.
Y aquí estamos, en este puto devenir de la vida.
Ahora sí, ahora no.
Y es algo imposible, esto es algo imposible.
Pero no me importa, a veces brillo.
Porque soy luz, soy luz cuando te poseo a ratos, cuando puedo llegar a sentir que eres mio.
Y aquí estoy, siguiendo tus consejos en la penumbra de mi habitación dejando que las palabras fluyan,
en un si,
en un no, 
en un tal vez.
Porque esto es un prueba y error
esto es un intento de fracaso,
Esto es un intento de fracaso absoluto.

Y se que me muevo por impulsos,
me mantengo en equilibrio
en el justo medio,
para que no te escapes, para que no huyas, para que no vuelvas a esconderte en tu madriguera de lobo y vuelvas a mí una y otra vez.
Porque aquí la única que sigue en equilibrio, soy yo. Y tu no aunque no te lo creas, se que tú no estás en equilibrio.
El equilibrio es difícil de alcanzar y en realidad te escapas, te escapas siempre sin pensar en nadie,
sin pensar en si hieres o no
sin pensar en si soy buena para ti.


Y poco a poco y cada día te sentirás más solo. 
Pero es muy probable que siga escribiéndote a lo largo de los años,
creo que eternamente.
Por mucho que intente vivir otra vida,con otra persona.
Por mucho que intente enamorarme,
y no lo consiga.

Siempre estarás en mis pensamientos dando tumbos sin control,
una y otra vez, 
una y otra vez.

No voy a romper el círculo, no lo voy a romper nunca.

La vida nos llevará a alguna parte
unas veces estaremos juntos
otras no.
Como el fino hilo rojo
Tensado
Destensado
Irrompible
Siempre habrá algo que me lleve a ti.
En
este
Intento
de 
Fracaso
Absoluto.



Luces y Sombras















Sinceramente te odio por lamer mis lágrimas y guardarlas para ti.

Sinceramente te odio por nunca haber estado y dejar que me ilusionara en 81 impulsos.

Sinceramente te odio por ese séptimo cielo que nunca te abriré, porque no está destinado para ti.

Sinceramente te odio por darme la llave de mi creatividad y esconderla por que no hay huevos de seguir luchando y porque eres un cobarde.

Sinceramente te odio por el engaño después de tanto tiempo y por seguir pensando en ti.

Sinceramente te odio por no ser capaz de amar a una mujer que es una locomotora sin control, pero que en el fondo te gusta.

Sinceramente te odio por hacerme sentir ridícula pensando que el nirvana eras tú, que el hombre elevado a la categoría de sublime eras tú, y sólo estás lleno de sombras.

Sinceramente te odio por soltar en estos momentos todo el veneno que llevo dentro.

Jódete, es mi manera de recordarte. Porque la mejor forma de olvidarte, es recordándote un poco cada día.

Feliz vida jodido hombre. Yo sigo iluminada entre luces y sombras. Ya veremos dónde acabas tú.