lunes, 25 de octubre de 2010

Vivir estoicamente

Como todas los días hoy parecía un día normal,rutinario como todos. Si no es por culpa del viento que nos trae nuevos cambios, hubiese sido igual que siempre. Hoy los árboles se mecen ferozmente, y van llorando sus hojas por las calles de la ciudad. Aunque resplandece un sol maravilloso, hoy es un día triste y desaforado. Alguien nos dejó irremediablemente por siempre, aunque su memoria perdurará en nuestro recuerdo.
¿Tenemos un fin (destino) en esta vida? ¿Estamos aquí por algo en concreto? Hace tiempo que me quedó claro que no somos más que otra especie que habita en la tierra y que lucha por sobrevivir. Nuestro único fin es perpetuar la especie como lo hacen todas las demás, pero hemos montado un tinglado monumental en esta tierra que creemos nuestra por derecho propio ya que nos autoproclamamos seres racionales, y claro está, destruimos todo lo que consideramos inferior. Incluso entre nosotros nos aniquilamos por motivos diversos que todos sabemos.
La naturaleza tiene un propósito, y el ciclo de la vida no se puede cambiar. Nacer, crecer y morir es un principio básico del cual nadie se escapa por mucho que se busquen elixires de la eterna juventud. El tema es que no nos enseñan a afrontar la muerte. Todo es dolor y llanto, y muchas veces escondemos nuestros sentimientos en lo más profundo de nuestro ser, y allí se quedan para siempre. Los estoicos lo tenian muy claro, tienes que aceptar tu destino, eso es, permanecer estoicamente ante los hechos que ocurran en tu vida, su supremo bien es vivir conforme a la naturaleza, nada se puede evitar ni nada debe deplorarse. La muerte no nos pertenece, por lo tanto sé feliz en esta vida y cumple con tus sueños.