viernes, 20 de septiembre de 2013

Dos instantes: El tuyo y el mío





El mío:

Desnudarte y acariciarte sin resuello. Volar como dos gorriones en primavera y revolcarnos en la tierra. Beber de las fuentes y los riachuelos, comer del fruto de los árboles y del campo. Vivir en armonía. Follar como locos sin detenimiento y contemplar las nubes. Fundirnos en el tiempo eternamente y olvidarnos del reloj. Sentir tu pasión y cómo te derramas en mi, sin contemplaciones. Ver estaciones de tren pasar y que se nos desgaste la ropa. Beber de tu boca cada amanecer y que mi olor te siga allá donde vayas. Sentir tu aliento en mi cuello cuando dormimos, y soñar con otros dioses ya olvidados.

El tuyo:

Ver tu sonrisa cada amanecer y acariciarte los pechos. Morderte la boca en instantes salvajes y sentir tus contracciones de placer y como te retuerces debajo mío. Tomar un café dulce a tu lado y mojar tu dedo en mi boca y dejar que recorras mis labios y que me mires a los ojos y me hagas tuyo. Compartir un domingo en bicicleta y contemplar atardeceres dorados. Bañarnos desnudos en la playa y acariciar tu sexo en el agua. Reírnos como dos descosidos y dar gracias por haber encontrado nuestro roto.