domingo, 26 de mayo de 2013

Charlas trascendentales de la existencia cotidiana

- Y dime, ¿cómo estás?- le preguntó ella
-Pues el otro día no hablamos mucho porque estaba agobiado, cansado y un poco rayado-
- Vaya, ¿otra vez rallado? Al final no va a quedar nada de ti con tanto rallamiento, como cuando rallas queso-
- Me encanta eso como concepto, te lo voy a robar, jeje-
- Hoy es que estoy un poco poética filosófica, me pasé la tarde leyendo poemas de Mario Benedetti para inspirarme en mis relatos-
-Pues vaya tarde necrófila, ¿sabes que está muerto, no?-
- No, pero más o menos lo intuía-

- Bueno ¿y tú como estás?- le preguntó él
- Pues un poco depre –
-¿Y eso? ¿Qué te pasó?-
- Siempre pienso que cuando estoy bien me suceden cosas que me llevan al pozo de vuelta-
- ¿Por que en verdad crees que te sacan a pasear, ver el sol y luego se termina la vuelta y de nuevo a encerrarte como cual Dragón? –
- Que bonita metáfora de mi situación personal, me vas a hacer llorar y todo-
- ¡Que heavy que estás!-
-Me ha gustado que no utilizaras a un perro en esa frase, Dragón ha quedado más sublime-
-Si, es que yo soy sublime de por sí, normal que lo que me rodea brille-